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Cine Argensola II. Inauguración.

 

El espectáculo

Las condiciones objetivas no eran propicias para la explotación del negocio: la ciudad de Barbastro contaba al inicio de la década de los sesenta con una población de diez mil habitantes,  además la empresa Cortes explotaba el negocio de exhibición cinematográfica por medio del Cine Cortes y en menor medida con el Cine Gran Coliseo; tampoco la ubicación del edificio, en el ensanche de la ciudad, entre las calles A, D y F, alejado del centro y con la barrera psicológica  que suponía cruzar el puente del Amparo – sobre todo en invierno-, constituía de antemano ninguna garantía. Estos inconvenientes se vieron allanados por el auge económico que constituyó para la ciudad y su entorno  la construcción de la presa de El Grado y el canal del Cinca;  época de esplendor económico sin precedentes inmediatos; los fines de semana se llenaba el cine y todo Barbastro con los trabajadores que se desplazaban en autobuses fletados a propósito. También, y desde el inicio, se mantenía una buena relación con la empresa Cortes, que propiciaba acuerdos: en contratación, tarifas, o días de exhibición que atemperaba las dificultades de un mercado tan restrictivo.

Se contaba con unas instalaciones confortables y modernísimas y se proyectaban  con prontitud películas de estreno y celebridad, que Martín Solano, gerente de la empresa, con férrea disciplina  contrataba directamente en las distribuidoras de Barcelona; con todo, la sala se llenaba los fines de semana y fiestas señaladas en todas las sesiones. Para la contratación de películas estaba generalizado el sistema por lotes, que básicamente consistía en que para estipular un estreno a precio competitivo, te obligabas a exhibir un determinado número de películas de reestreno, de menor calidad o sin demasiada publicidad; éstas se exhibían en las sesiones de los días laborables aunque con frecuencia la cartelera era  muy sugerente. “El desencanto”, un film documental en el que Felicidad Blanc, viuda del poeta Leopoldo Panero, y sus tres hijos, en un  desgarrador relato, entrecruzan  sus recuerdos y arrojan feroces críticas al poeta fallecido en un asfixiante tono de decadencia y abandono. Esta película dirigida por Jaime Chavarri,  impactó al escaso público que asistimos a su proyección, una tarde de invierno, tras salvar el puente del Amparo, seguramente con niebla e intenso frío.

Siendo niña, Felicidad Blanc pasaba algunos días en Barbastro, “en una casa tristísima que daba a una calle muy estrecha” y una pequeña plaza en la esquina, donde había una tienda de juguetes. Se refería al número uno de la Calle San Ramón.  La familia del padre de Felicidad Blanc que era de origen francés, se refugió en Barbastro huyendo de la Revolución Francesa, y aquí, se quedaron, tanto los Blanc, como los Fortacin.-

Además había que vencer la competencia que suponía la rápida implantación de la televisión en locales públicos y domicilios particulares. En la memoria correspondiente al año 1963, se aprecia una ligera disminución de la recaudación, proponiéndose como solución, un incremento del precio de las entradas de trece a quince pesetas, materializándose al año siguiente.

En esta lucha por alcanzar una rentabilidad adecuada a la inversión consumada, se fueron incorporando, a medida que transcurrían los años, propuestas para completar el aprovechamiento; a partir de 1965 se contratan Compañías de Teatro y revistas de muy diversa calidad, sobresaliendo  las actuaciones de Antonio Machín o José Guardiola (años después, el 7 de septiembre de 1977 se estrena en Barbastro La Torna de Els Jublars); asimismo se incorpora la proyección de diapositivas en los descansos con anuncios, mediante la firma de contratos con  las empresas: Publicidad Anoro,  Cinemedia –por un importe de cincuenta mil pesetas anuales-, y con Cinedis.

Desde la inauguración y a lo largo de estos años, se practicó una continua y prudente política de mejora y mantenimiento del edificio, que lo mantuvo por la senda de la innovación.  Ante unos meses de continua pérdida de público, profundizada por la inauguración del Teatro y Cine Principal – inaugurado en el año 1970- , se acordó adquirir un equipo de proyección de películas de 70 mm  que requirió una inversión de un millón de pesetas, que se afrontó en un período de dos años. El novedoso sistema de proyección se inauguró en febrero de 1973 y como se puede observar, el efecto fue inmediato. El año anterior se inauguró el Cine Club de la SMA, dirigido por nuestro amigo Harry Gómez, proyectándose veinticinco películas por temporada.

Sala de Baile.

La explotación de la Sala de Baile y del Bar, en permanente simbiosis, constituyó desde la inauguración un pilar fundamental para el mantenimiento del negocio; la sala de baile,  atrajo constantemente la atención de un público fiel, que cada domingo abarrotaba la sala, hasta el extremo “que los porteros no dejaban entrar a nadie más”. La formula se basaba en una sala con una decoración acertada, un ambiente acogedor  y la contratación de orquestas o conjuntos que cuajaban con la concurrencia. Por la Sala de fiestas y Terraza de verano pasaron entre otras: la Orquesta Osca; Sol Poniente; los Diapason de Barbastro, conjunto compuesto en distintas etapas por: Francisco Encuentra, Javier Cosculluela, Llanas, Pardo, Luis Portigo, Gerardo; y por supuesto IV Dimensión , un clásico en la sala: “cada temporada gestionábamos la contratación con Martín Solano, siempre reacio a las subidas, y renovábamos el contrato hasta que concluyera la temporada, que se dilataba hasta el día de Pascua, cuando comenzaba el baile en la pista de verano de la SMA.”; la gran Orquesta Jazz Columbia, otro asiduo de la casa, representado por Fernando Badía, que ejercía de manager, con su cantor melódico Antonio Latorre  y el resto de componentes: Gerardo Perna, Antonio Lázaro, Agustín Auseron, Fidel Peirón, Antonio Lázaro y al acordeón Manuel Mora ( en las primeras actuaciones en el Argensola).

Antonio Latorre actuó asimismo  con los foncenses Conjunto Klippers en varias temporadas (en la fiestas mayores de 1963: sesión  de tarde: entrada caballeros 20 pesetas, señoras señoritas gratis; sesión de noche, caballeros 25 pesetas); después lo hizo con el  reclamo de ser el  “triunfador de Salto a la Fama de TVE 1965, procedente de Oporto Club de Madrid.”

La sala se utilizaba igualmente como salón de banquetes para bodas, comuniones y celebraciones, servidos por los restaurantes de la ciudad o por la misma empresa, ya que disponía de una completa cocina y operarios de restauración.

Se acometieron diversas reformas para mantener la sala en consonancia con los tiempos, intentando atraer a un público cada vez más joven; las orquestas dejaron paso a la discoteca y se remodeló la iluminación y acústica para complacer los nuevos estilos; a partir de 1972 el Argensola deberá competir con la nueva discoteca que la SMA y la Exagono del Hotel Rey Sancho Ramírez.

La inauguración

El pasado viernes, 24 de marzo, tuvo lugar la solemne inauguración del nuevo Cine Argensola. Bendijo las instalaciones y el local salón de espectáculos, el Eclmo señor Obispo, doctor don Jaime Flores Martín, ministrado por el señor cura ecónomo de la parroquia de San Francisco, don Marcelino Orús. El Prelado se congratuló, en expresivas y elocuentes palabras, del progreso cultural que un nuevo Cine puede suponer para una población, si el espectáculo de la proyección de películas se mantiene a la altura digna de honor y la moral; en este sentido, la iglesia bendice la obra. Terminó felicitando con el mayor cariño a la empresa CIARSA, siendo muy aplaudido por la numerosa concurrencia.

A continuación intervino, por medio de breve parlamento, el Presidente del Consejo de Administración de la empresa, don Manuel Sesé, para agradecer a autoridades e invitados su asistencia al acto de la bendición e inauguración del nuevo Cine; reconociendo los sabios consejos de algunas personas,  el esfuerzo de técnicos, artistas y obreros, y el dinamismo juvenil de los señores Solano y Viñola.

Acto seguido, fue ofrecido un vino de honor a las autoridades, representaciones y demás asistentes y se proyectaron películas de corto metraje, como prueba, y en obsequio de los invitados. Extracto de El Cruzado Aragonés, 1 de abril de 1961.

Incendio en el Cine Argensola

El lunes día 14 de agosto de 1978  se produce un incendio, que por todos los indicios se inicia en la zona del escenario, extendiéndose a la pantalla y cortinas, creando abundante humo que ocasiona cuantiosos daños y obliga a sustituir la tapicería de las butacas y paredes, quedando milagrosamente indemnes las cuatro vastas fotografías empaneladas. Una fuente, un junco navegando, el vuelo de unos pájaros, las lamas de una persiana, daban sosiego y abrigo al espectador, hasta que  las luces en penumbra daban paso a las imágenes.

Una de las fotografías de artistas que custodiaban el vestíbulo, desprovista de su marco, hizo –al parecer- de antorcha iniciática.

El siniestro calificado por la Nueva España, de provocado, causó daños de importancia e impidió la apertura de la sala para las fiestas mayores ya en ciernes.

Fragmento del articulo publicado en el Cruzado Aragones, extra de fiestas 2012.

Por Francisco Molina Solana

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